¡Adiós al estrés!

Nota: Este es un artículo que escribí hace años para el periódico de mi colegio, El Pistacho, y que encontré hoy organizando mi disco duro. Está específicamente enfocado a la vida escolar de mi colegio, pero sus consejos con realmente universales.

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Foto de BrittneyBush 

Prácticos de química, ensayos de inglés, talleres de matemáticas, exámenes de sociales, novelas enteras para español… parece que hoy en día la cantidad de tareas es insoportable. Y eso sin contar actividades extracurriculares: partidos de fútbol, ensayos de musical, reuniones del Consejo Estudiantil, Modelos ONU, exposiciones de arte…. Con tanta carga, es completamente normal sentir que estamos perdiendo el control de nuestra vida. Lo que no pensamos es que es posible volverlo a tener. Comparto aquí 7 consejos para tomar control de tu vida y nunca volverlo a perder.

1. Escoge un sistema organizacional… ¡y úsalo!

No me refiero a una agenda con portada de cuero ni nada por el estilo. Me refiero a simplemente un lugar donde puedas anotar todo, y otro donde puedas poner lo procesado. Yo personalmente uso un paquete de fichas bibliográficas para anotar y un calendario para procesar, pero tú puedes usar simplemente un cuaderno por un lado para anotar y por otro para procesar. En la parte de anotar, por todo lo que tienes pendiente: tareas, lecturas, ensayos, etc. En la parte de procesar, pon las fechas límites de cada cosa, y programa cuándo las vas a hacer. Y lo más importante: hazlas cuando lo programes. Es muy importante que el sistema sea simple y algo que lleves a toda parte, sino no lo utilizarás.

2. Aprende a decir ‘no’

Algunas veces, es importante aclarar tus prioridades. Si tienes tantos trabajos de Química HL encima, ¿por qué te ofreces para dirigir un proyecto para el Consejo Estudiantil para el cual no vas a tener tiempo? Pero sin embargo, si tienes la próxima semana un partido de fútbol muy importante que si lo ganas estarás en la final nacional, y también tienes que terminar de leer un artículo para Sociales, tal vez valga más la pena ir a práctica que hacer la tarea, sólo por esta vez. El truco es simplemente mirar todo lo que quieres y tienes que hacer, y decidir qué es más importante, qué vale la pena sacrificar. (Sin embargo, no uses esto como excusa para no hacer tareas.)

3. En trabajos de grupo, delega

No intentes hacer todos los componentes de un trabajo de grupo sólo. Aprende a confiar en tus compañeros y delega los distintos oficios. En un play de inglés, alguien puede escribir el libreto, otra persona se puede encargar del vestuario, y otra del lugar de ensayo. Conoce a tus compañeros, y decide quién sería mejor en qué trabajo para así no sobrecargar a una sola persona.

4. Organiza tu casa

Si tu cuarto es un desastre, ¿cómo esperas que tu vida no lo sea? Entre más organizado esté el ambiente donde vives y trabajas, más organizado será todo aspecto de tu vida.

5. Organiza tu vida digital

Si pasas mucho tiempo en el computador, verás que organizar tus archivos y tus íconos un poco ayudará enormemente a tu productividad. Algunos consejos:

· Despeja tu escritorio. En lo posible, quita todos los íconos, pero si no, sólo deja los íconos que más usas. No uses el escritorio para poner todo archivo que tengas. Para esto existe la carpeta de Mis Documentos.

· Cierra Messenger, Facebook, y todas las otras distracciones cuando vayas a trabajar. Una interrupción puede costarte horas.

· Organiza tu colección de archivos, música, videos y fotos. Ahora será mucho más fácil encontrar esa canción de Nickelback que tenías enterrada en tu disco duro. Aprovecha las funciones de librería musical que tienen Windows Media Player, iTunes y Winamp.

· Si vas a escuchar música cuando trabajas, trata que sea música tranquila que no te distraiga mucho. Instrumental y clásica es la mejor.

· Desinstala todo software que no uses. Entre más programas haya, más lento será tu computador.

6. Aprende técnicas de lectura rápida

Créelo o no, sí es posible leerse toda una novela para Español en menos de dos días. El truco es aprender a leer muy rápido. Usa tu dedo para seguir la lectura y no te detengas. No te preocupes si te saltas unas cuantas palabras: el cerebro es bueno llenando vacíos. Vas a ver que pronto estarás leyendo mucho más en mucho menos tiempo.